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IA en las ofertas: lo que piden y lo que solo mencionan

Decir que la inteligencia artificial está en las ofertas de empleo ya no informa de nada: está en casi todas. La pregunta útil es otra: qué se pide exactamente. Los datos de 2026 —Dice, Match.dev, LinkedIn, MatchCV, Jobpedia, Qarera— dibujan un patrón que se repite en casi todos los portales, y no es el que anuncia el titular fácil.

Mencionar no es pedir

Algunas cifras que se citan mucho, con su contexto:

Traducido: que una oferta diga «IA» puede significar tres cosas muy distintas. Que la empresa construya modelos. Que espere que tú uses herramientas de IA para programar. O, simplemente, que se presente como una empresa moderna. El 73 % de Dice es la parte alta del embudo; el 20 % de Match.dev es la parte que se le pide de verdad al candidato.

La frase que más se repite

Cuando la oferta pide la habilidad en serio, casi siempre añade una condición. Los ejemplos están en el conjunto de datos que publica Match.dev, con la frase y la empresa:

El resumen que hace el propio estudio es bueno: lo que se pide es «usa IA y sé capaz de contar qué has hecho con ella». La primera mitad del requisito la cumple cualquiera con una suscripción. La segunda —el criterio, la verificación, poder explicarlo— es la que filtra.

Qué herramientas nombran

De las 4.820 ofertas, 270 nombran al menos una herramienta concreta, y la lista es corta:

Después la lista se apaga: Windsurf aparece en dos empresas, y Cline, OpenCode, Devin y Junie en una o dos cada uno. El detalle interesante es que Copilot, que lleva en el mercado desde 2022, va tercero, por detrás de dos herramientas bastante más nuevas.

Y un dato de dinero que suele pasarse por alto: solo 77 ofertas, de ocho empresas, dicen que la herramienta la paga la empresa. El resto calla, lo que en la práctica significa que se espera que el candidato haya aprendido por su cuenta, con su tiempo y su suscripción.

Dónde están los puestos

El crecimiento no está repartido. LinkedIn sitúa al ingeniero de IA como el puesto que más creció en Estados Unidos, y cuatro de los cinco que más crecen en su lista son de IA. Sus datos hablan de más de un millón de puestos nuevos entre ingenieros de IA, ingenieros «forward deployed» y anotadores de datos, además de los empleos ligados a los centros de datos.

El nicho más de moda ahora mismo es el de los agentes, es decir, programas que encadenan pasos y usan herramientas por su cuenta. Un índice especializado contaba 2.894 puestos abiertos de este tipo en 875 empresas en octubre de 2026, con una mediana de retribución de 236.925 dólares y la categoría «AI Agent Engineer» a la cabeza. Otro análisis de 1.376 ofertas de ingeniería de IA encontraba que el grupo más grande no era el de quien entrena modelos, sino el de ingeniería «forward deployed»: quien pone la IA a funcionar dentro de la empresa del cliente.

En España el tirón se ve igual, con las cifras del punto anterior: 8.713 ofertas de desarrollo e integración de IA en el primer trimestre de 2026, un 64 % más que el año anterior.

Y una excepción que conviene saber: «prompt engineer» como puesto casi no existe. En un recuento de 140.131 ofertas de IA en abierto, solo cinco llevaban «prompt» en el título, frente a 621 de ingeniero de IA. Saber escribir instrucciones aparece como una habilidad dentro de otros puestos, no como una profesión.

La paradoja de la entrevista

De las 179 empresas analizadas, solo diez dicen algo sobre la IA en su propio proceso de selección, y no se ponen de acuerdo:

Se puede defender el primer grupo: una entrevista sin herramientas es una forma de comprobar justo el criterio que piden las cláusulas, y las herramientas vuelven al día siguiente. Pero casi nadie lo argumenta por escrito. Quieren la habilidad, no se han puesto de acuerdo en cómo comprobarla y, en la mayoría de los casos, no lo dicen.

Lo que se cae por el otro lado

La misma tecnología que se pide para construir es la que está estrechando el escalón de entrada:

Lo resume bien una responsable de una plataforma de empleo española: «La inteligencia artificial no está echando a nadie, pero sí está estrechando la puerta de entrada». El efecto no es el paro masivo, es que las tareas repetitivas que antes hacían los recién llegados ahora las hace un asistente, y la empresa contrata a menos gente para empezar y más gente con criterio.

Lo que se pide, resumido

Si se juntan todas las fuentes, el requisito de 2026 se puede escribir en seis líneas:

Y lo que ya casi no se pide: «prompt engineer» como oficio. Como habilidad, sí; como puesto, apenas existe.

Un aviso sobre los números

Todos estos datos vienen de portales privados y de empresas que miden su propia muestra, y las metodologías no son comparables entre sí. El 73 % de Dice cuenta menciones, no requisitos. El 20 % de Match.dev son 179 empresas tecnológicas, no el mercado entero. Casi todos los recuentos son de un año en el que muchas empresas empezaron a escribir en sus ofertas cosas que antes no escribían. La dirección del cambio es clara en todas las fuentes; la magnitud exacta, no.

Fuentes

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